Publicado el 14/08/2025 por Administrador
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La situación en Ciudad de Gaza se ha deteriorado drásticamente en los últimos días. A la intensificación de los bombardeos por parte de las fuerzas israelíes se suma una crisis alimentaria extrema que ya ha cobrado cientos de vidas, en su mayoría civiles atrapados sin posibilidad de huir ni recibir asistencia.
Los ataques se concentran en los barrios de Zeitoun, Shejaia y Tuffah, donde tanques y aviones han golpeado zonas densamente pobladas. Según reportes locales, al menos 11 personas murieron en las últimas jornadas por el fuego directo, mientras ambulancias y equipos de rescate enfrentan enormes dificultades para acceder a las áreas afectadas.
En paralelo, la falta de alimentos y suministros básicos está provocando un aumento alarmante de muertes por inanición. Autoridades sanitarias informan que 239 personas han fallecido por hambre, entre ellas 106 niños. La escasez de agua potable, el calor extremo y la propagación de enfermedades agravan el riesgo de un colapso humanitario irreversible.
Organizaciones internacionales denuncian que las restricciones israelíes a la entrada de ayuda humanitaria están asfixiando a la población. Las nuevas normas exigen a las ONG proporcionar datos confidenciales de donantes y personal, lo que ha derivado en el rechazo o bloqueo de envíos esenciales de alimentos y medicinas.
En medio de esta emergencia, el primer ministro Benjamín Netanyahu desató polémica al ironizar sobre el hambre en Gaza, afirmando que “Hamás necesita Ozempic”, un comentario ampliamente criticado por minimizar el sufrimiento de la población.
La comunidad internacional ha intensificado sus llamados a la apertura inmediata de corredores humanitarios seguros y sin restricciones. Expertos advierten que, sin una entrada sostenida de ayuda, Gaza podría enfrentar una catástrofe aún más devastadora en cuestión de semanas.